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La Llegada de un Hermanito: Situaciones a afrontar

Se agranda la familia, nace un nuevo bebé (a veces en forma planificada en otras no) y… surge alegría pero también, preocupaciones, miedos, dudas "¿Cómo voy a hacer con dos o tres?", "¿voy a poder repartirme?", "¿el más grande se va a poner celoso?", ¿cómo y cuándo se lo decimos a nuestro hijo?", "¿cómo hago para que no sufra?"

Para el hermano más grande genera muchos sentimientos… "¿me van a seguir queriendo?", "¿van a estar todo el tiempo con el bebé?", "¿mamá no va a jugar más conmigo?". O comentarios del tipo "no quiero que nazca ese bebé", "yo no quiero ningún hermano", "yo ya tengo una hermana, no quiero otra más", "este cuarto es para mi solo", "no le voy a prestar mi cuna"…

Vamos a centrarnos durante este artículo en entender qué les pasa a los chicos y a pensar estrategias para poder integrar a este nuevo bebé en la familia.

Los chicos más grandes tendrán que ir haciéndole lugar en su psique a este nuevo hermano, crear un espacio para él, renunciar a ser el único hijo, enfrentarse a temores en relación a perder el amor de sus padres. Pero también va a ganar un hermano con quien jugar y compartir la vida.

La llegada de un hermano despierta una combinación de sensaciones y sentimientos, alegría, curiosidad, miedo, rechazo, enojo, culpa… veamos algunas:

Comportarse como un bebé

El niño ve que su mamá dedica mucho tiempo y cuidados al bebé, extraña esos mimos, la teta que ya no tiene, y piensa que comportándose como su hermano o volviendo a ser bebé como fue alguna vez volverá a recibir eso que tanto quiere.

Entonces puede empezar a hablar como bebé, hacerse pis o caca encima, pedir la teta, gatear por la casa, pedir el biberón, etc.

Es importante apoyarlo, decirle que no necesita ser bebe de nuevo para que la mamá lo quiera, que la mamá y el papá lo quieren como es, un niño de … años.

Que ya puede ir solo al baño, que puede caminar y comer solo, que sabe decir muchas palabras… "a ver cantame la canción que aprendiste en la guardería", "que dibujos más bonitos sabes hacer", "Huy... y si nos vamos los dos a jugar al fútbol".

Se trata de dedicarle tiempo y reforzar las conductas que corresponden a su edad, sin enfadarse cuando se comporta como un niño pequeño.

Rabia

Es común que aparezcan manifestaciones de enfado y rabia en relación al nuevo hermano, los chicos pueden decir no querer a su hermano, puede negarse a colaborar en sus cuidados y hasta en algunos casos, agredir al bebé verbal y físicamente.

Si esto sucede, suele aparecer en los chicos un sentimiento de culpa por haber deseado lastimar o por haber lastimado a su hermano. Todo esto conlleva mucha angustia, que en el fondo es angustia por temor a perder el amor de los papás.

Pensemos que se siente amenazado frente a la presencia de este bebé, puede estar irritable, contestar mal a los papás, hacer berrinches y desafiar la autoridad paterna.

También suelen aparecer manifestaciones en la escuela, por ejemplo no hace caso a la maestra, está desatento o pelea con los compañeros.

La función de los adultos es contenerlo, amarlo, ayudarlo a entender y expresar lo que le pasa y ser firme en lo que respecta al cuidado del bebe, esto es, impedir que lo lastime.

Luego veremos algunas ideas más concretas sobre cómo ayudarlo.

Si todos los acercamientos al bebe implican una agresión que se sostiene en el tiempo es preciso consultar.

Los Celos

Tranquilos, es normal y esperable que los celos aparezcan. Hay que ayudarlo a manejar este nuevo sentimiento, no hay que tratar de taparlo, hacer que no existe o enfadarse con el niño por sentirlo.

Hay que reconocer que en la relación entre hermanos aparecen sentimientos encontrados de amor-odio.

Hay cierta rivalidad normal entre los hermanos por obtener el amor de sus padres, esto es parte de la vida en familia, los chicos tendrán que aprender a esperar, ceder, compartir y también tendrán alguien a quien querer, cuidar y con quien aprender divertirse y jugar.

Pero uno no puede obligarlos a sentir amor, esto se va a ir dando con el tiempo.

Es importante no evitar, como muchos creen, las demostraciones de afecto hacia el bebé. Algunos papás se esconden del hijo más grande para mimar al bebé, creyendo que le hacen un bien y no es así.

El afecto y las demostraciones de amor deben circular por la familia entre niños y adultos y entre adultos, los chicos deben saber que hay amor suficiente para todos.

Es importante hacer sentir a nuestro hijo que es querido y no hacer diferencias ni comparaciones entre los hermanos. Por ejemplo frases como "por que no te portás como tu hermana", "tu eres el niño más bonito de la casa", "tu hermano es un santo", "tu llorabas todo el tiempo", "este niño va a ser más alto que la hermana", "dejá de llorar que pareces un bebé"no ayudan para nada; y no solo no ayudan, sino que fomentan la rivalidad entre los hermanos.

Otros Síntomas

También pueden aparecer otros síntomas, pueden estar tristes, tener miedos, subirles la fiebre o hacer algún otro síntoma físico que suelen ser pasajeros. Si cualquiera de estos síntomas se sostiene en el tiempo o nos es muy difícil manejarlo, es conveniente consultar a un profesional.

Vamos a ver algunas ideas concretas que nos pueden ayudar para preparar a nuestro hijo durante el embarazo y cuando el bebé ya está en casa.

Antes del Nacimiento

  • Hacerlo participar de los preparativos: decorar el cuarto, el moisés, que vea la ropita y objetos que usará el bebé.
  • Mostrarle cúal será el espacio del bebé, donde dormirá. Hacer los cambios necesarios en la casa antes de que nazca, por ejemplo si fuera necesario redistribuir lugares, cambios de habitación etc.
  • Es importante preservar sus espacios de exclusividad y respetar sus lugares, sus cosas, sus juguetes, adornos, etc.
  • Buscar un equilibrio entre los regalos para el hermano mayor y para el nuevo bebé.
  • Hablarle de cómo va creciendo el bebé dentro de la barriga, mostrarle libros, las ecografías, dejarlo que le hable a la barriga, que la toque y sienta como se mueve su hermano
  • Contarle sobre cómo es un bebe pequeñito, qué cosas hace y qué no, aclararle que al principio no juega, que le gusta que le canten y que duerme mucho tiempo. Hablarle de qué cosas podrá compartir con su hermano en los primeros tiempos.
  • Contarle cómo serán las rutinas a partir del nacimiento de su hermano. Ej. quién va a cuidar al bebé, dónde va a dormir, quién lo va a llevar a la guardería, etc.
  • Recordar junto a él cómo se prepararon cuando él nació, mostrarle fotos, compartir anécdotas, mostrarle algún juguete o ropita de cuando él era bebé.
  • Responder a sus preguntas sobre el embarazo y parto con naturalidad adecuando las respuestas a la edad y la información previa que tenga el niño.
  • Contarle cuándo nacerá el bebé. Si el niño es muy chiquito, asociarlo con eventos específicos Ej. después de las vacaciones, cuando empiece el frío, cuando vuelva papá de viaje, etc.
  • Explicarle cómo será el día del parto: quienes irán al sanatorio, si el irá o no, con quién se va a quedar, quien lo va a cuidar, etc.

Cuando el bebé va a nacer

Puede ser que se niegue a conocer a su hermano, que pase por al lado y no lo mire, que diga que es feo, etc., esto es normal, hay que darle tiempo, no presionarlo ni enfadarse con él.

Actualmente está de moda que el niño le lleve un regalo al bebé y que el bebé le “traiga” un regalo a su hermano. El niño se dará cuenta que ese bebé tan pequeño no le trajo el regalo.

Creo que si es una buena idea que, si tiene ganas, nuestro hijo pueda hacerle algún dibujito, pintar un movil, etc. para decorar el cuarto o el moisés.

Tratar de mantener las rutinas de nuestro hijo, aunque no siempre sea fácil en las primera semanas. Por ejemplo, si el papá le contaba un cuento antes de dormir, que siga haciéndolo. Si la mamá lo ayudaba a bañares, mantenerlo.

Dejarlo que ayude a "los grandes" con los cuidados del bebé, dejarlo que lo tenga en cuello, que le haga mimos, que ayude a preparar las cosas para bañarlo o cambiarlo, etc. (esto adecuado a las posibilidades según la edad del hermano mayor).

No obligarlo si no quiere. Siempre que él quiera, dejarlo que le cante, que le cuente cuentos, que le mueva objetos con sonido, que le muestre sus juguetes, etc.

Cuidar de que los familiares, o nosotros mismos no le dediquemos toda la atención al bebé y dejemos de lado al hermano mayor.

La mamá al ser la que da la teta, lógicamente dedicará más tiempo al bebé. El papá puede entonces aprovechar tiempo para compartir con el niño mayor, llevarlo a la plaza, al cine, a jugar a la pelota, etc.

Tenemos que estar tranquilos, darnos tiempo para ir adaptándonos, para integrar a este nuevo bebé a la familia. Los primeros días son difíciles pero luego de a poco todo se irá re acomodando.

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