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Fomentar la lectura en nuestros hijos: Cómo conseguir un hijo aficcionado a la lectura

Las investigaciones muestran que leerle a los niños y comentar el libro mientras lees es la mejor manera de aumentar el CI de tu hijo e inculcarle el amor por la lectura.

Algunos niños leen por la noche, no por obligación, sólamente por diversión, y estos niños son los que mejor rinden a nivel académico. El rendimiento escolar se vincula más directamente con las puntuaciones de lectura de los niños que con cualquier otro indicador individual.

Los niños que eligen leer de forma independiente se convierten en mejores lectores, obtienen mejores notas en las pruebas de rendimiento en todas las asignaturas y tienen un mayor conocimiento del contenido que los que no lo hacen. Además así ocupan mejor su tiempo libre y de aburrimiento.

El hábito de leer nunca se arraiga en la infancia. A nuestros niños les encanta hojear libros como niños pequeños, mirando las fotos. Incluso pueden disfrutar de la lectura como estudiantes de primaria. Pero leer es un trabajo duro, y la vida ofrece tantas otras maneras de entretenerse que la lectura temprana a menudo parece más un trabajo que un juego. Nunca llegan a ese lugar delicioso donde leer un buen libro es más divertido que casi cualquier cosa.

Entonces ¿Cómo podemos inspirarles el amor por la lectura?

1.- Léele a tu hijo desde muy pequeñito

Y no sólo a la hora de dormir. Compra libros de cartón y libros de tela como primeros juguetes para tu hijo. Llévalos en la bolsa de pañales. Crea un ritual de conexión en el que ambos asocien amor y abrazos con la lectura. En cualquier momento cualquiera necesita un descanso, toma un libro y léele a tu hijo. Después de una rabieta, durante el almuerzo, después de la escuela, mientras tomas tu café el domingo,  cualquier momento puede ser un momento propicio para la lectura.

2.- Visita la biblioteca Regularmente

Usa el tiempo en la biblioteca para leerle a tu hijo así como para seleccionar libros. Acuérdate de la fecha de devolución. Mantén los libros de la biblioteca en un estante separado en el salón o la cocina para que no los pierdas, y así siempre puedas encontrar fácilmente algo nuevo para leer. (Si no los sacas de la casa, no los perderás.)

Supervisar a un niño pequeño y revisar los estantes de libros es siempre un desafío; ayuda si puedes desarrollar una lista de autores y libros para que pueda encontrar buenos libros fácilmente. Los bibliotecarios generalmente tienen una lista de libros favoritos para varias edades, y otros padres e hijos son siempre una buena fuente de sugerencias.

Encuentra algunas series que le gusten y comparte la emoción de tu hijo cuando encuentre otro libro escrito por uno de sus autores favoritos.

3.- Leele a tu hijo lo más a menudo posible

Descubrí que antes de que mis hijos pudieran participar realmente en las comidas, leerles durante la comida o una cena temprana (cuando el otro padre todavía no está en casa del trabajo) les entretenía lo suficiente como para mantenerlos sentados.

Eran mucho más propensos a probar los alimentos que les ponía delante con mi compañía y la diversión de un libro, que si les dejaba sentarse en la silla alta o en la mesa de la cocina para comer mientras cocinaba.

Esto es muy diferente de poner a los niños frente a la tele o tablet mientras comen. De esa forma, miran fijamente a la pantalla mientras inconscientemente se meten cosas en la boca. Leer es más parecido a escuchar la radio, pueden ver su comida y saborearla mientras te escuchan, mirando de vez en cuando las fotos que tienes en el libro.

Mejorar los hábitos de lectura en los niños

4.- No obligues a tus hijos a aprender a leer

La mayoría de los niños aprenden a leer naturalmente una vez que desarrollan las habilidades preliminares. Su objetivo no es ayudarle a pronunciar palabras, sino fomentar el amor por los libros, tanto imágenes como historias.

Enseñarle a leer puede quitarle toda la diversión de la lectura. Si lo empujas, se sentirá incómodo y presionado. Ese sentimiento durará toda su vida, y no le ayudará a incitar su gusto por la lectura.

Algunos niños muy inteligentes no aprenden a leer hasta que tienen más de siete años. No te preocupes. Rápidamente se pondrán al día con los que empezaron a las cuatro o cinco.

No hay absolutamente ningún beneficio en presionar a tu hijo para que lea "temprano", y hay muchos inconvenientes. ¿Debería impedirle que aprenda a leer por su cuenta? Por supuesto que no. Sólo digo que no le exijas, porque tarde o temprano todos se ponen al día. Es un poco como si un niño aprende a caminar a los nueve meses o a los 16 meses. ¿A quién le importa?)

Si notas que tu hijo parece tener dificultades para reconocer las letras, o confunde letras, o no puede pronunciar palabras, o no puede reconocer palabras que ha visto muchas veces antes, es posible que tenga una diferencia de aprendizaje como la dislexia. Habla de tu preocupación con la escuela de tu hijo y pide hablar con su especialista de aprendizaje, quien debe tener experiencia en el diagnóstico y la intervención temprana.

5.- No pares de leerles una vez que hayan aprendido

Leele todo el tiempo que puedas y te deje. Seguir leyéndole le mantendrá interesado a medida que sus habilidades se desarrollen.

Los padres a menudo se quejan de que sus lectores precoces pueden leer, pero no parecen interesados en hacerlo. La mayoría de los niños pasan por esta etapa, pero puedes ayudar a que pase rápido. El problema del niño, por supuesto, es que puede leer libros sencillos, pero su imaginación anhela dibujos y personajes más desarrollados.

Esos libros son un trabajo agonizante, con demasiadas palabras que no conoce. El trabajo lo distrae de la historia. ¿La solución? Necesita que sus padres le sigan leyendo, para mantenerlo fascinado con los secretos de los libros. Eso es lo que lo motivará a hacer el trabajo duro para convertirse en un lector competente.

En esta etapa vulnerable, vale la pena el tiempo extra para encontrar libros que pueda leer y que le resulten emocionantes. Los libros de imágenes con muchas palabras funcionan bien, ya que él puede usar las imágenes para ayudarle a mantenerse interesado y entender las palabras.

Pronto, a través de su trabajo en la escuela, así como de los libros que lee en casa, sus habilidades de lectura se igualán a su apetito por devorar libros. Dentro de unos meses, será capaz de manejar libros de capítulos simples. En ese momento, busque libros de series, que a menudo atraen a los niños al próximo libro y al siguiente.

6.- Haga una rutina del tiempo diario de lectura.

Establece un "tiempo de lectura agradable" todos los días. Puede ser un tiempo perfecto para relajarse después de la escuela, o después de la comida en el verano, o un tiempo para relajarse al final de la noche.

Es asombroso lo motivados que están los niños a leer si esto les permite quedarse despiertos un poco más tarde. Negocia que se puedan acostar media hora más tardes, siempre y cuando estén en la cama leyendo un libro.

Algunos niños de seis años están tan cansados al final del día que la lectura es simplemente demasiado esfuerzo para ellos. Hasta que tu hijo esté listo para la lectura a la hora de acostarse, prueba a organizar su tiempo de lectura mientras preparas la cena, después de terminar los deberes.

Los niños y la lectura

7.- Ayúdale a afrontar el siguiente nivel

Escoje un libro que pueda leer, pero un poco más difícil de lo que el niño podría elegir por su cuenta: un libro de capítulos sencillos, en lugar de un libro ilustrado, por ejemplo.

Leed juntos hasta que tengan que contestar el teléfono o preparar la cena, pero como mínimo una cuarta parte del libro, para que tu hijo quede enganchado. Entonces dile que es hora de que lea solo. Es su elección. ¿Quiere seguir leyendo el libro en el que se acaba de meter o leer algo más? La mayoría de los niños cogen el libro y lo terminan ellos mismos. (Si no lo hace, es posible que tenga que bajar un nivel a un libro un poco más simple.

Sigue eligiendo libros absorbentes y un poco más difíciles cada vez.

8.- Ayúdale a mejorar su lectura alternando páginas con él

Leed en alto y turnaos las páginas. Si tropieza o le cuesta alguna palábra ayúdale con la palabra. No le hagas detenerse y vocalizar o repetir. La meta es mantenerlo entretenido con el libro y avanzar con la historia.

Recomiendo esto sólo por períodos de tiempo limitados -ya que cansa a los niños- y recomiendo que no seais rígidos a la hora de hacer cumplir el turno de tu hijo (en otras palabras, que lo hagan cada tres o cuatro páginas). Si le quitas la diversión a leer con él, has hecho más daño que bien.

9.- Prueba con los cómics inteligentes para los lectores reacios.

Algunos niños consiguen un salto fabuloso con los cómics, que son menos intimidantes para ellos que los libros de capítulos.  Libros como Tin-Tin, Asterix y Obélix o Mortadelo y Filemón, les ayudan a mejorar su vocabulario, a leer más rápido y a interesarse por la lectura.

10.- Nunca dejes de leerle

Ahora que puede leer solo/a ¿vas a dejar de lado un momento tan importante para conectar emocionalmente? ¿Por qué renunciar a la oportunidad de leer libros que desencadenan buenas discusiones sobre valores y elecciones, dificultades y esperanzas?

No pares hasta que te despida. Mi hijo de catorce años puede leer libros de física que no entiendo, pero de vez en cuando me deja leerle historia o política. La mejor parte para ambos es hablar de lo que hemos leído.

11.- Lee, tu eres su mejor ejemplo

Si no te ven leer, ¿por qué deberían hacerlo? Charla sobre el libro que estás leyendo en la cena . Institucionaliza el tiempo de lectura familiar, por ejemplo cuando un padre lee a toda la familia. A medida que los niños crecen, pueden asumir el papel de lectores, o el libro se puede pasar alrededor del círculo.

12.- Limita la tecnología

No hay manera de que un libro pueda competir con la televisión el ordenador o la consola. La mayoría de los niños, si pueden elegir, no eligen el libro con suficiente frecuencia como para hacerlo un hábito.

 Antes de que te des cuenta,  habrán desarrollado otros hábitos para relajarse y la lectura será algo que otras personas hacen. Limitar o incluso prohibir el uso de la televisión hasta que la lectura esté bien establecida puede ser lo más importante que puede hacer para fomentar la lectura. 

Conclusión

Debemos crear hábitos en nuestros hijos para que la lectura pase a ser un hobby y no una obligación, pero para ello no debemos forzarles ni obligarles a leer, debemos sutilmente llevarles por ese camino para que poco a poco se vayan interesando en libros cada vez más complejos.

Convierte la lectura en un integrador familiar, que sea vínculo de unión y disfruta del tiempo que pasas con tus hijos en este papel, si tu te diviertes es más probable que ellos también lo hagan.

Busca el libro que enganche a tus hijos, unas veces son de una temática, otros de otra, pero cuando encuentren su preferida devorarán libros uno tras otro.

Y vosotros, ¿Qué técnicas usáis para fomentar la lectura? y ¿cuáles son los libros preferidos de vuestros hijos?

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