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Dejar la cama de los papás. Consejos para conseguir una buena transición

Llego el monento de pasar al bebé a su cuarto.

Para el bebe es un nuevo desprendimiento, dejar su moisés, más adelante su cuna para luego tener su primer cama.

A veces para los papás este paso es difícil; de tener a nuestro bebé al lado a tenerlo durmiendo en otro cuarto hay todo un paso.

Aparecen miedos, inseguridad, "¿será el momento adecuado?, ¿no será muy chiquito?, ¿y si llora y no lo escucho?"...

Para cada pareja es diferente: “mi bebé llora y yo no aguanto dejarlo solo en el otro cuarto”, “tengo que ir a ver si respira bien”,”por fin puedo dormir”, “recuperamos nuestra intimidad”

A veces las mamás necesitan un poco de ayuda del papá para afrontar este nuevo desprendimiento. Pero, una vez que nos decidimos y lo logramos, en algunos casos al tiempo… el nene vuelve a nuestra cama.

Algunos casos...

  • “No puedo lograr que Adrián se quede a la noche en su cama, siempre se termina durmiendo en nuestra cama cuando mi marido viaja”
  • “Estamos dormidos y Marta se pasa a media noche, estamos tan cansados que la dejamos”.
  • “Matias dice que tiene miedo de dormir en su cuarto, que hay monstruos y está oscuro, no quiere dormir solo”.
  • “Me gusta dormir con mi hijo en la cama, no nos podemos separar”.

¿Qué pasa con los niños a la hora de dormir?

Para los niños chiquititos dormir implica despedirse del mundo que lo rodea, de las personas que lo cuidan y entrar en el mundo de los sueños, en el que está solo.

Al ir a dormir se pierden algo, quedan excluidos del espacio de los papás y entran al mundo de la noche.

A veces es difícil pasar a este estado y necesitan de la presencia y apoyo de los adultos para sentirse acompañados.

¿Qué pasa con los papás a la hora de ir a dormir?

El momento en que los chicos se van a dormir abre un espacio para la intimidad de la pareja, un momento para estar entre adultos.

Si no estamos en pareja es un momento para ver televisión tranquilos, para leer un libro, hacer algo que nos guste, etc.

A veces a los adultos nos cuesta separarnos de nuestro hijo en este momento porque...

  • Estamos solos y enfrentarnos a que el otro lado de la cama está vacío no es fácil y nuestro hijo viene a ocupar ese lugar.
  • No estamos bien con nuestra pareja y no queremos tener relaciones sexuales y que nuestro hijo esté en la cama es nuestra solución al problema
  • Estamos cansados, nos sentimos débiles frente a los requerimientos del niño y… es más fácil dejarlo dormir con nosotros.
  • Trabajamos muchas horas, no lo vemos en todo el día y queremos estar con él, aunque sea durmiendo…

Podemos preguntarnos ¿por qué me cuesta tanto separarme?, ¿qué siento al encontrarme solo con la cama vacía?, ¿qué pasa con mi sexualidad?, ¿cómo estoy con mi pareja?, ¿sigo tratando a mi hijo como si fuera un bebé chiquito?, ¿qué gano y que pierdo si mi hijo duerme en su cama?

¿Cómo debemos proceder?

Tengo que estar convencido de que quiero hacer un cambio con respecto a este tema y armarme de paciencia para sostener la decisión, no ceder por el sueño.

Explicarle por qué debe dormir en su cama, y que si te necesita vas a estar pero si se pasa lo vas a volver a llevar a su cama.

Explicarle que cada uno tiene su lugar y que la cama grande es para los papás.

Decirle que te quedarás a su lado hasta que se duerma si tiene miedo.

Podemos dejarle una luz prendida y algún muñeco que lo acompañe, una linterna para qué vea al ir al baño…

Implementar y sostener las rutinas con horarios estables: anticipar que llega la hora de dormir, darle un baño, cantarle una canción o contarle un cuento, despedirse y decirle que se verán a la mañana, etc.

Generar un ambiente tranquilo antes de dormir, por ejemplo no ver programas de TV, jugar a jueguitos excitantes y evitar las discusiones.

Pedir ayuda o asesoramiento a un profesional si es necesario

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